El Capitalismo de Riesgo explicado con… vacas

•23 septiembre 2010 • Dejar un comentario

EL ESTILO ENRON

Tienes dos vacas. Vendes tres de ellas a tu compañía pública usando un crédito abierto por tu cuñado, luego ejecutas un intercambio deuda/inversión con la oferta de un asociado general, de modo que tengas de regreso las cuatro vacas con una exención de impuestos por cinco vacas. Los derechos de la leche de las seis vacas son transferidos vía un banco intermediario inglés a una compañía situada en las Islas Cayman, que secretamente  pertenece al accionista mayoritario, quien vende los derechos de las siete vacas a tu compañía pública. El reporte anual  dice que la compañía es propietaria de ocho vacas, con la opción de compra de otra más. Vendes una vaca para comprar un nuevo presidente de los Estados Unidos, quedándote con nueve vacas. No hay hoja de balance que muestre la venta. El público, satisfecho, te compra el toro.

EL ESTILO WALL STREET, GOLDMAN SACHS Y SIMILARES

Tienes dos vacas. Tu gurú financiero te recomienda venderlas para crear un fondo especulativo. Entras al mercado de futuros y vendes bonos-vaca (papeles que representan al animal real según su valor nominal) cuyo valor se basa en la estimación probable de crecimiento de los pastos, la demanda de leche, el creciente poder adquisitivo de los chinos, la enfermedad de las vacas locas y la sobrepoblación mundial, entre otros factores. Añades la venta de bonos de riesgo que apuestan a la posibilidad de que haya un crecimiento estable del hato de vacas (los bonos-vaca). Vendes bonos de riesgo que apoyan la posibilidad de que haya más vacas de las consideradas en las predicciones de los bonos iniciales. Vendes bonos de riesgo que sostienen la posibilidad de que haya menos vacas de las estimadas en los bonos iniciales. Vendes bonos de cobertura de riesgo para aquellos que pusieron su dinero pensando que habría vacas. Vendes bonos de cobertura de riesgo para quienes compraron pensando que no habría vacas. Vendes bonos de cobertura de riesgo para aquellos que pusieron su dinero pensando que habría más vacas. Repites el esquema para los bienes derivados: becerros, leche, carne, piel. Ganas increíbles cantidades de dinero, mucha gente, incluso gobiernos, dependen de tus bonos y sus ganancias. Los inventarios de vacas de papel superan miles de veces la cantidad de las vacas reales que rumian en todo el mundo. A veces debes asesinar algunos cientos de vacas para sostener la especulación, otras veces la sequía y las inundaciones por el cambio climático ayudan, pero no lo bastante, el mundo no es suficiente para darte los números que necesitas para mantener la venta de bonos. El esquema Ponzi es tu salvación por un tiempo. Cuando no puedes sostener más la cosa predices que viene una crisis. Culpas a la mala administración de las lecherías, los ranchos, el gobierno, la intolerancia a la lactosa de los asiáticos. Eres adorado por tu tino al resultar cierto tu pronóstico. Los precios han caído, los lecheros y las vacas se mueren de hambre. Mientras tanto, has descubierto que también existen los camellos. Emites bonos-camello…

El tulpa, levemente desconcertado, dijo: “Es que soy tímido.”

Economía explicada con… vacas.

•23 septiembre 2010 • Dejar un comentario

SOCIALISMO

Tienes 2 vacas… pero el Estado te ordena regalarle una a tu vecino.

COMUNISMO

Tienes 2 vacas. El estado te las quita y te regala la leche.

FASCISMO
Tienes 2 vacas. El estado te las quita y te vende la leche.

NAZISMO

Tienes 2 vacas. El estado te las quita y te fusila.

SURREALISMO

Tienes dos vacas verdes. El gobierno te ordena que tomes lecciones de armónica.

BUROCRACIA

Tienes 2 vacas. El estado te las quita, mata una, ordeña a la otra y tira toda la leche.

DEMOCRACIA

Tienes dos vacas. Las ordeñas. Una feminista te descubre y te denuncia por realizar una actividad políticamente incorrecta. Un comando de PETA te ataca por agredir sexualmente a dos animales indefensos. Un canal de TV filma el hecho y millones te consideran un ejemplo de la degradación moral de nuestra civilización.

CAPITALISMO TRADICIONAL

Tienes 2 vacas. Vendes una y con el dinero compras un toro. Tu rebaño se multiplica y la economía crece.

CORPORACIÓN U.S.A.

Tienes 2 vacas. Vendes una y obligas a la otra a producir la leche de 4 vacas. Después contratas a  un experto para analizar por qué la vaca cayó muerta.

CORPORACIÓN FRANCESA

Tienes 2 vacas. No las cuidas ni las ordeñas, porque al fin y al cabo los gringos siempre te sacan de apuros.

CORPORACIÓN JAPONESA

Tienes 2 vacas. Las rediseñas para que tengan una décima parte de su tamaño natural y para que produzcan veinte veces más leche que una vaca normal. Luego, lanzas una campaña de mercadeo mundial con un dibujo animado que se llama el “VacaMón”.

CORPORACIÓN ALEMANA

Tienes 2 vacas. Mediante un proceso de reingeniería las haces vivir 100 años, les das comer una vez al mes y les enseñas a ordeñarse solas.

CORPORACIÓN ITALIANA

Tienes 2 vacas. No sabes dónde están.
Decides ir a almorzar.

CORPORACIÓN CHINA

Tienes 2 vacas. Tienes 300 personas ordeñándolas.
Afirmas tener pleno empleo y alta productividad bovina.
Arrestas al reportero que publica la verdadera situación.

CORPORACIÓN INDIA

Tienes 2 vacas… ¡a las que adoras!

CORPORACIÓN BRITÁNICA

Tienes 2 vacas. Las 2 están locas.

CORPORACIÓN RUSA

Tienes 2 vacas. Las cuentas y tienes 5. Las cuentas de nuevo y te da 42. Vuelves a contarlas y tienes 2. Dejas de contar vacas y te tomas otra botella de vodka.

CORPORACIÓN AUSTRALIANA

Tienes 2 vacas. Como el negocio va bastante bien, cierras la oficina y vas por unas cervezas para celebrar.

CORPORACION NEOZELANDESA

Tienes dos vacas. La de la izquierda se ve bastante sexy…

CORPORACION VENEZOLANA

Tienes 2 vacas. Si producen mucha leche, eres un asqueroso capitalista -sobrino de Bill Gates, los Rothschild o Sarah Palin- y te las quita Chávez personalmente; si no producen leche, eres un traidor a la patria, y de todas formas te las quita Chávez personalmente.

CORPORACIÓN IRAQUÍ

Todos piensan que tienes muchísimas vacas. Les dices que no tienes ni una, que son camellos. No te creen, te bombardean y te invaden hasta dejarte en ruinas. Todos tus camellos murieron, sigues sin tener vacas, pero ya tienes democracia.

CORPORACION SUIZA

Tienes 5000 vacas. Ninguna te pertenece, pero le cobras a los dueños por guardarlas, haces polvo todo lo que producen y lo pones a la venta en latas, por todo el mundo; y por todo el mundo te lo compran.

CORPORACIÓN MEXICANA

Tienes 2 vacas. Las matas e invitas a tus amigos a una carne asada inolvidable… y te quedas sin vacas y sin futuro, pero lo “enfiestado” nadie te lo quita.

De dos en dos, los palitos chinos pueden sobreponerse hasta curar el mal de altura.

El iberoamericano inexacto

•14 febrero 2010 • Dejar un comentario

El hecho de navegar mundialmente la red revela hechos interesantes. Uno de ellos, sobresaliente, son las diferencias culturales entre las etnias, las formas de entender el mundo y su significado de los nativos de cada región. Veamos un ejemplo: la tecnología. Aunque no tengo automóvil ni me interesa tenerlo (tengo dos motos, más afines a mi personalidad) soy fan de la Fórmula 1. Hoy consulté, como habitualmente lo hago, un par de páginas dedicadas al tema en español (españolas) y dos páginas en inglés (británicas). En una de las españolas la nota sobresaliente era que las nuevas reglas para la temporada 2010 establecen, entre otras cosas, que (sic): “Los equipos no podrán usar ningún tipo de artilugio ni tecnología que ayude a levantar el coche durante los pit stop (…) la fuerza bruta del mecánico será la que levante el monoplaza en cada parada.”

What??? ¿O sea que los mecánicos tendrán que levantar a pulso los 600 y pico kilogramos de peso del coche para cambiar las llantas? Perplejo, consulté una de las páginas inglesas, donde se lee en la nota equivalente: “Powered devices which assist in lifting any part of a car are forbidden in the pit lane during a race,” a new rule says.” Algo completamente diferente a la nota española, pues se entiende que la prohibición afecta a los aparatos motorizados usados para levantar coches, no a los gatos hidráulicos o palancas, por ejemplo, que se accionan a mano. ¿Y qué dice el artículo de la FIA realmente?

El artículo correspondiente, el 23.1c, dice… ¡exactamente lo que la nota del sitio british! Ahora me explico por qué Iberia nunca ha sido líder en tecnología (Barcelona no es Iberia). Como tampoco Iberoamérica.

A propósito, se me ocurre un chiste de gallegos…

Parece haber una incapacidad consustancial a los genes para entender y hablar con precisión de términos tecnológicos, ya sean de autos, aviones, barcos o etcétera; exactamente el reverso de la capacidad de los norteamericanos,los ingleses o los alemanes. No se les da, punto. Mientras para un inglés o un yankee un avión de menos de 10 tripulantes puede ser denominado (según su tipo) light, ultralight, business jet, aerobatic, racer, warbird, homebuilt, trainer… para un mexicano no pasa de ser una avioneta. Así, en genérico. Fue risible (dentro de lo trágico) cuando el Leajet 45 de un secretario de estado de México se estrelló en 2008 y los medios lo describieron como “la avioneta en donde iba el funcionario”. Esa es la falta de exactitud que horroriza a un suizo. Por cierto, no hay relojes españoles ni latinoamericanos, y los suizos guardan los capitales del mundo.

Otro aspecto de la falta de rigor, ya no solamente en educación tecnológica sino en cultura general puede encontrarse en la Wikipedia. Esa institución de saber online es interesante no tanto por la cantidad de contenidos, sino por la calidad de los mismos, y porque es una de las pocas instituciones verdaderamente democráticas que existen, aunque sólo sea de manera virtual. Pues bien, busquemos un término, por ejemplo Láser. En inglés son unas quince páginas de contenido; en español un poco menos de la mitad. En la parte english se describe la física del láser, sus longitudes de onda; en español no, sólo es una monografía de educación media. Busquemos en humanidades, en arte. Allí las cosas no van tan mal para el español. Pero tratándose de ciencia, técnica y economía, los latinos mueren por su propia y pobre pluma.

No hay duda que el mundo humano actual, basado en la tecnología, la ciencia y los negocios, tiene los amos a la medida. Por cierto, los chinos también han sido admirables y precisos tecnólogos durante su milenaria existencia.

Las incapacidades son molestas. Me molesta que se menosprecie el saber sea cual sea su orden, es la confesión de prejuicios tan arraigados que son inconscientes, esos que enseñaron tan bien los sacerdotes católicos: el hidalgo, el gentilhombre no trabaja; ganar dinero es pecado; la ciencia es herética. Maldición, en el siglo XXI a los iberoamericanos nos toca cambiar de actitud, como Brasil, que poco a poco lo hace,

…o hacer lo que siempre hemos hecho bien: bailar y cantar, mientras la música toca en un iPod, diseñado en California y hecho en Asia.

Ayer encontré unas migajas de luna. Saben bien con besos en las rocas.

De los modos de literaturear en el siglo XXI

•9 septiembre 2009 • Dejar un comentario

No me trago eso de que internet matará a los libros.

Sin embargo, he sorprendido una nueva situación que vivimos quienes habitualmente literatureamos (leemos o hacemos literatura). Resulta que nuestros discos duros tienen apartado un rincón donde comienzan a acumularse los e-books. De todo tipo: habitualmente en irreprochables formatos pdf, aunque también aparecen por allí .doc emitidos por holgazanes que no les gusta cuidar las formas, o hasta .txt editados en el colmo del minimalismo (o la mezquindad).

El punto interesante es que también solemos tener una biblioteca tangible, con volúmenes sólidos, que huelen y ocupan triunfalmente nuestras paredes a manera de trofeos de nuestro amor por el saber, o de pieles de animales exóticos que hemos cazado, si es que son de colección.

¿En qué papel (virtual) queda nuestra ingente biblioteca invisible de e-books, en castizo español libros electrónicos?

Frente a los libros de carne y hueso los libros-e poseen una evidente cualidad metafísica, que definiría sugerente, y un serio problema de timidez, pues simplemente no se les da ser conspicuos (imagino un tomo de Lolita que yace impúdico en la mesita o en el escritorio), quizá por este motivo albergan algo de placer culpable, algo así como el amigo impresentable que sabemos que tiene algo bueno, pero nadie más se lo ve, o como el conocido circunstancial que no interesa conservar.

Reviso mis libros-e, y descubro que está el Código da vinci, porque había que leerlo para saber que tan malo era. El mismo caso del Evangelio según Jesucristo (Saramago no es un tonto eficaz como Brown, sólo un topo que habla de alas). El perfume… buen libro, interesante, punto. ¡El corazón de las tinieblas! la causa fue que me urgía una cita y el libro no estaba en mi biblioteca de papel. Rápidamente subsané la carencia y ahora mora en ambos mundos, como corresponde a un libro inmortal.

La ciudadela, de Saint Exupery. Ahora entramos a los libros que justifican esa cualidad metafísica de los libros-e, que les da un halo inalcanzable, esa aura de estar sin estar del todo. Nunca he visto en una librería este libro, el último del piloto escritor, como tampoco tendré nunca una edición facsimilar del Malleus Maleficarum, o el Demonomanie des Sorciers, que aquí están también en su edición e. Los illuminati. este pertenece a la sección anterior, conseguido para entender a ciertas mentes extrañas que me he encontrado por allí; el mismo caso de Mi lucha, hay libros que como los venenos no se deben dejar en cualquier parte. Termino aquí el recuento, creo que me interesa escuchar otras opiniones. Tú, literatureador, ¿a ti qué te dice tu biblioteca intangible?

Así que bienvenidas sean las bibliotecas invisibles, esas cavas de obras secretas que, como circunstancia de su condición, a su debido tiempo donaremos a alguien especialmente cercano o consignaremos al fuego, o mejor dicho, al cesto de la basura del ordenador.

Una vez más, Pausolita amenaza con probarse la escafandra infinitesimal.

Oda al iPod

•29 julio 2009 • Dejar un comentario

Vivir este mundo es una labor de resistencia. Aguantar las decisiones de payasos metidos a políticos, soportar la dictadura del empresariado restringiendo la imaginación y el deseo a aquello que puede ser comprado y vendido, sostener el combate cotidiano contra el tráfico, las caras ajadas, indiferentes o rencorosas, contra l@s malcogid@s que sacian su frustración por el lado de la agresión y los malos modales. Soportar la lluvia de mierda cotidiana y no mancharse. ¿Es eso posible?

Claro, con un iPod.

iPod, nombre genérico del toca-archivos de audio portátil que tomó por asalto las orejas del siglo XXI. Eminentemente urbano, ei iPod tiene una cualidad única: la creación-recreación de mundos sonoros, debida simplemente a su capacidad de almacenamiento, que vuelve ubicua la música. Sus antepasados, el walkman y el discman comenzaron el juego, pero entregaban un número limitado de canciones, casi siempre un álbum, y algunas veces una pequeña selección personal hecha por el escucha imaginativo. El nieto llegó con la capacidad exponencialmente aumentada, decenas de álbumes para escuchar, secuenciales o mezclados, listas de favoritos, de selecciones basadas en momentos emotivos, lúdicos, espirituales, fiesteros, intelectuales, relajados, depresivos, agresivos, entusiastas… uf!. todas las que puede expresar ese arcoiris infinito en donde se unen música y preferencia personal: YO hago MIS estrellas = el iPod mató a la estrella de MTV (y remató a la de radio).

El ilustre aparatito crea, pero también preserva la atmósfera auditiva personal de cada mortal perdido en la barahúnda de posibilidades sonoras. Pasar los vinilos de 331/3 RPM, los casetes, los CDs a mp3 y luego al iPod es un trabajo noble. Los recuerdos unidos a tus primeras grabaciones, a tus días de escuela, a tu primera novia pueden estar contigo ahora,  en la fila del banco, en el vagón del metro, en la oficina, en el auto. Y el mundo de allá afuera se transfigura, la fealdad no pesa como antes, es irrelevante. Lo bello e inolvidable está en tus oídos, va de ellos a tus ojos, te reviste y te nutre para seguir adelante y desdoblar esos torcidos vericuetos que se complacen en atrapar incautos en un mundo rapaz. Sí, la mierda ya no puede alcanzarte.

Adicional a la belleza, adoro al iPod por su discreción. Los humanos que no han evolucionado como el resto, esos australopitecus, gozan de mostrar sus impulsos básicos, uno de ellos  obligar a quienes les rodean a escuchar sus preferencias musicales a todo volumen. Nada más opuesto a la civilizada imagen de un adepto al iPod gozando suavemente de su paraíso, sin imponerlo, sin necesidad de mostrar sus excrecencias glandulares.

A veces se escuchan por ahí voces indignadas contra el iPod. “Yo no soporto ver a esos que pasan conectados al iPod, incapaces de relacionarse con la gente de carne y hueso.”   “Los iPods aislan a la gente del mundo.” Esas voces suelen pertenecer a expertos nadadores de alcantarilla escandalizados de que sus prácticas no sean apreciadas. No los escuches, ellos no son parte de la belleza. Olvídalos. Ver el mundo a través de la música personalmente elegida es parafrasear a Saint Exupery:  Sólo con la música en el corazón se puede ver bien, lo esencial es invisible para los ojos.

IPod. Más que un gadget, un dispositivo contra las lluvias de mierda.

Betelgeuse, en la noche tu arrullo de bisonte.

De los peligros de mantener la vista fija

•17 julio 2009 • Dejar un comentario

“¡…Satán saltó directamente, del televisor a mi alma!”Yd1

Nancy (Linda Blair) en Y dónde está el exorcista (Repossessed, 1990).

Einstein, crisis, verdad

•24 junio 2009 • 3 comentarios
Anteayer volaba despreocupadamente por la web cuando algo llamó mi atención. En los comentarios a una noticia más de las desalentadoras noticias económicas que caen a diario, un lector citaba a Einstein como autor del texto que comedidamente pegó como resumen de su intervención:
No pretendamos que las cosas cambien si siempre hacemos lo mismo.
La crisis es la mejor bendición que puede sucederle a personas y países porque la crisis trae progresos.
La creatividad nace de la angustia como el día nace de la noche oscura.
Es en la crisis que nace la inventiva, los descubrimientos y las grandes estrategias. Quien supera la crisis se supera a sí mismo sin quedar ‘superado’.
Quien atribuye a la crisis sus fracasos y penurias violenta su propio talento y respeta más a los problemas que a las soluciones.
La verdadera crisis es la crisis de la incompetencia.
El inconveniente de las personas y los países es la pereza para encontrar las salidas y soluciones.
Sin crisis no hay desafíos, sin desafíos la vida es una rutina, una lenta agonía. Sin crisis no hay méritos.
Es en la crisis donde aflora lo mejor de cada uno, porque sin crisis todo viento es caricia.
Hablar de crisis es promoverla, y callar en la crisis es exaltar el conformismo.
En vez de esto trabajemos duro. Acabemos de una vez con la única crisis amenazadora que es la tragedia de no querer luchar por superarla.
Pensé: ¿Qué Einstein?, porque el pensamiento y la escritura del afamado científico y humanista de melena revuelta decididamente no encajaban con ese texto, más cercano a Un mensaje a García, pero sustituyendo la límpida y guerrera honestidad protestante findesigloXIX de Hubbard por el dulzón, tramposo y turbio estilo motivacional-new age actual. O a ¿Quién se ha llevado mi queso?, pero sustituyendo la simple y entretenida alegoría gerencial de Johnson por las admonitorias frases de un gurú estilo Deepak Chopra.
Curioso por el origen de este bulo, hice una investigación en la red y en los textos de Einstein en los que podrían existir referencias a crisis (la de 1929, por ejemplo). Más allá de que en efecto, se trataba de un hoax, deploré que el bicho pareciera haber sido creado en español, ya que había surgido en ese idioma tras la debacle económica de septiembre de 2008 (aunque ya existen actualmente versiones al inglés y a otros idiomas, lo que demuestra la universalidad de la incultura). Pero lo que me causó más asombro fue ver que… ¡existen defensores cuasi religiosos del falso Einstein! En efecto, hay varias páginas en donde internautas henchidos de fervor falsoeinsteniano adoran ese texto por haberlos iluminado, y afirman incluso que no les importa que se haya comprobado que tales palabras no son de Einstein, porque para ellos el texto es La Verdad.
Les digo algo. Es muy probable que las palabras que se las atribuyen a Einstein no sean de Einstein. Lo único cierto es que no son mías y lo verdaderamente importante es lo que dice. No perdamos el tiempo en lo menos trascendente, el mensaje que se entrega es buenísimo, no hay nada más cierto. Esperé que alguien hiciera alguna alusión al respecto, pero me doy cuenta que es un problema cultural, siempre ver el vaso medio vacío.Podemos mejorar, estamos en una época de giro. Hay gente que se ha visto perjudicada con la crisis. Para todos ustedes van estas palabras, para que puedan salir adelante, si son de Einstein o no lo discutimos en otra oportunidad, cuando esté resuelto todo lo otro.(http://www.cnnchile.com/blog/?p=435)
Una de las frases que siempre intento tener presente es la de “No pretendamos que las cosas cambien si siempre hacemos lo mismo”. de Albert Einstein… (http://mx.buzzear.net/tag/descubrimientos)
No pretendamos que las cosas cambien si siempre hacemos lo mismo. Albert Einstein (http://www.redcalc.org/info.asp?Ob=1&Id=301)
La Verdad es que The World as I See It, libro de un centenar de páginas escrito en 1931, es el texto del buen Albert en cuyas páginas se leen sus opiniones sobre economía y crisis, pero principalísimamente sobre humanismo, judaísmo, promoción de la paz y ética, es decir, responsabilidad individual y colectiva. Así comienza el Capítulo 1, Parte 1 (la traducción es mía):
El significado de la Vida
¿Cuál es el significado de la vida humana, o de la vida orgánica en su conjunto? Responder esta cuestión completamente implica una religión. ¿Tiene entonces algún sentido, usted preguntará, considerarla? Yo respondo, el hombre que juzga su propia vida y la de sus semejantes como desprovistas de sentido no solamente es desafortunado, está prácticamente descalificado para la vida.
El mundo como yo lo veo
¡Qué extraordinaria situación la de nosotros los mortales! Cada uno de nosotros está aquí durante una breve estancia; con que propósito no lo sabemos, a veces pensamos que podemos sentirlo. Pero desde la perspectiva de la vida diaria, sin profundizar demasiado, existimos para nuestros allegados, en primer lugar para aquellos de cuyas sonrisas y bienestar depende totalmente nuestra felicidad, y enseguida para todos aquellos desconocidos a quienes estamos ligados por los lazos de la simpatía. Cada día me recuerdo a mí mismo cientos de veces que mi vida interior y exterior depende de las actividades de otros hombres, vivos y muertos, y que debo esforzarme a mí mismo a fin de dar en la misma medida como he recibido y continúo recibiendo. Soy fuertemente atraído a la vida simple y muchas veces me oprime el sentimiento de que requiero una innecesaria cantidad del trabajo de mis allegados. Considero las diferencias de clase contrarias a la justicia y, como último recurso, basadas en la fuerza. También considero que vivir con sencillez es bueno para todos, física y mentalmente.
En cuanto a la libertad humana, en el sentido filosófico, soy definitivamente un descreído. Cada quién actúa no sólo bajo el impulso externo sino también de acuerdo con la necesidad interior. La frase de Schopenhauer: un hombre puede hacer lo que quiere, pero no querer lo que quiere, ha sido una inspiración para mi desde mi temprana juventud, y un continuo consuelo y un infalible manantial de paciencia frente a las penalidades de la vida, las propias y las de los demás. Este sentimiento caritativamente mitiga el sentido de responsabilidad, que fácilmente se vuelve paralizante, y nos evita tomarnos demasiado en serio a nosotros mismos o a otras personas; conduce a una visión de la vida en la que el humor, sobre todo, tiene su debido lugar.
Indagar después el significado u objeto de la propia existencia o de la creación en general siempre me ha parecido absurdo desde un punto de vista objetivo. Y no obstante cada quién tiene ideales ciertos que determinan la dirección de sus esfuerzos y juicios. En este sentido nunca he visto la comodidad y la felicidad como fines en sí mismos -tal base ética yo la estimo más acorde a una piara de cerdos. Los ideales que me han iluminado en mi camino y que de tiempo en tiempo me dan nuevos bríos para encarar la vida de buena gana han sido la Verdad, la Bondad y la Belleza. Sin el sentido de compañerismo con hombres de mentes afines, de preocupación con el objetivo, de lo eternamente inalcanzable en el campo del arte y la investigación científica, la vida me habría parecido vacía. Los objetos ordinarios del esfuerzo humano -propiedades, éxito social, lujo- siempre me han parecido despreciables.
Mi apasionado sentido de justicia y responsabilidad sociales siempre ha contrastado singularmente con mi declarada libertad de la necesidad de contacto con otros seres y comunidades humanas. Voy por mi propio camino y, de todo corazón, nunca he pertenecido a mi país, a mi casa, a mis amigos o incluso a mi familia inmediata. Frente a estos lazos nunca he perdido un obstinado sentido de desapego, de la necesidad de soledad -un sentimiento que crece con los años. Se es agudamente consciente, y no hay pena en ello, de los límites de la posibilidad de mutuo entendimiento y simpatía con las criaturas de uno que están al lado. Tal persona sin duda pierde algo en el camino de la genialidad y el buen ánimo; por otra parte, es ampliamente independiente de las opiniones, hábitos y juicios de sus cercanos y evita la tentación de elevarse sobre cimientos tan inseguros.
Dejemos aquí la traducción. Con esto basta.
Estas palabras son la verdadera literatura motivacional. Estos son los textos que al leerlos te cambian la vida, los textos de verdadera superacion personal. Leer a alguien que piensa así, que vivió así, coherente con sus ideas, vivir una vida sencilla, basada en los ideales de Verdad, Bondad y Belleza, sin olvidar nunca que eres una parte viviente del tejido humano pasado y presente, que te da y al que has de dar.
Por eso mismo, doy gracias al mequetrefe anónimo que compuso un mentiroso textículo para manual de tiburones, cerdos y halcones obsesionados con la competitividad y las ventas, atravesándole el nombre de Einstein. Me hizo revisitar las palabras de un hombre sabio, digno y responsable, es decir, verdadero, esa voz que da aliento aún en la hora más negra de la desesperanza.
Cuando Perro Líquido desapareció, el Pez Soluble susurró a la Galleta Blanda: “¿Hueles el mentol?”

Anteayer volaba despreocupadamente por la web cuando algo llamó mi atención. En los comentarios a una noticia más de las desalentadoras noticias económicas que caen a diario, un lector citaba a Einstein como autor del texto que comedidamente pegó como resumen de su intervención:

No pretendamos que las cosas cambien si siempre hacemos lo mismo.

La crisis es la mejor bendición que puede sucederle a personas y países porque la crisis trae progresos.

La creatividad nace de la angustia como el día nace de la noche oscura.

Es en la crisis que nace la inventiva, los descubrimientos y las grandes estrategias. Quien supera la crisis se supera a sí mismo sin quedar ‘superado’.

Quien atribuye a la crisis sus fracasos y penurias violenta su propio talento y respeta más a los problemas que a las soluciones.

La verdadera crisis es la crisis de la incompetencia.

El inconveniente de las personas y los países es la pereza para encontrar las salidas y soluciones.

Sin crisis no hay desafíos, sin desafíos la vida es una rutina, una lenta agonía. Sin crisis no hay méritos.

Es en la crisis donde aflora lo mejor de cada uno, porque sin crisis todo viento es caricia.

Hablar de crisis es promoverla, y callar en la crisis es exaltar el conformismo.

En vez de esto trabajemos duro. Acabemos de una vez con la única crisis amenazadora que es la tragedia de no querer luchar por superarla.

Pensé: ¿Qué Einstein?, porque el pensamiento y la escritura del afamado científico y humanista de melena revuelta decididamente no encajan con ese texto, más cercano a Un mensaje a García, pero sustituyendo la límpida y guerrera honestidad protestante findesigloXIX de Hubbard por el dulzón, tramposo y turbio estilo motivacional-new age actual. O a ¿Quién se ha llevado mi queso?, pero sustituyendo la simple y entretenida alegoría gerencial de Johnson por las admonitorias frases de un gurú estilo Deepak Chopra.

Curioso por el origen de este casi seguro fraude, hice una investigación en la red, con mis amigos físicos y en los textos de Einstein en los que podrían existir referencias a crisis (la de 1929, por ejemplo). Más allá de que en efecto, confirmé que se trataba de un vil engaño, un hoax, deploré que tal bicho mentiroso proviniera de un sinvergüenza que escribe en español, ya que el texto había aparecido en ese idioma tras la debacle económica de septiembre de 2008 (aunque ya existen actualmente versiones al inglés y a otros idiomas, lo que demuestra la universalidad de la incultura). A renglón seguido, lo que me causó más asombro fue descubrir que… ¡existen defensores cuasi religiosos del falso Einstein! En efecto, hay varias páginas en donde internautas henchidos de fervor falsoeinsteniano adoran ese texto por haberlos iluminado, y afirman incluso que no les importa que sea un hecho comprobado que tales palabras no son de Einstein, porque para ellos el texto es La Verdad:

Les digo algo. Es muy probable que las palabras que se las atribuyen a Einstein no sean de Einstein. Lo único cierto es que no son mías y lo verdaderamente importante es lo que dice. No perdamos el tiempo en lo menos trascendente, el mensaje que se entrega es buenísimo, no hay nada más cierto. Esperé que alguien hiciera alguna alusión al respecto, pero me doy cuenta que es un problema cultural, siempre ver el vaso medio vacío.Podemos mejorar, estamos en una época de giro. Hay gente que se ha visto perjudicada con la crisis. Para todos ustedes van estas palabras, para que puedan salir adelante, si son de Einstein o no lo discutimos en otra oportunidad, cuando esté resuelto todo lo otro.(http://www.cnnchile.com/blog/?p=435)

Una de las frases que siempre intento tener presente es la de “No pretendamos que las cosas cambien si siempre hacemos lo mismo”. de Albert Einstein… (http://mx.buzzear.net/tag/descubrimientos)

No pretendamos que las cosas cambien si siempre hacemos lo mismo. Albert Einstein (http://www.redcalc.org/info.asp?Ob=1&Id=301)

La VERDAD es que The World as I See It, libro de un centenar de páginas escrito en 1931, es el texto del buen Albert en cuyas páginas se leen sus opiniones sobre economía y crisis, pero principalísimamente sobre humanismo, judaísmo, promoción de la paz y ética, es decir, responsabilidad individual y colectiva. Así comienza el Capítulo 1, Parte 1 (la traducción es mía):

El significado de la Vida

¿Cuál es el significado de la vida humana, o de la vida orgánica en su conjunto? Responder esta cuestión completamente implica una religión. ¿Tiene entonces algún sentido, usted preguntará, considerarla? Yo respondo, el hombre que juzga su propia vida y la de sus semejantes como desprovistas de sentido no solamente es desafortunado, está prácticamente descalificado para la vida.

El mundo como yo lo veo

¡Qué extraordinaria situación la de nosotros los mortales! Cada uno de nosotros está aquí durante una breve estancia; con que propósito no lo sabemos, a veces pensamos que podemos sentirlo. Pero desde la perspectiva de la vida diaria, sin profundizar demasiado, existimos para nuestros allegados, en primer lugar para aquellos de cuyas sonrisas y bienestar depende totalmente nuestra felicidad, y enseguida para todos aquellos desconocidos a quienes estamos ligados por los lazos de la simpatía. Cada día me recuerdo a mí mismo cientos de veces que mi vida interior y exterior depende de las actividades de otros hombres, vivos y muertos, y que debo esforzarme a mí mismo a fin de dar en la misma medida como he recibido y continúo recibiendo. Soy fuertemente atraído a la vida simple y muchas veces me oprime el sentimiento de que requiero una innecesaria cantidad del trabajo de mis allegados. Considero las diferencias de clase contrarias a la justicia y, como último recurso, basadas en la fuerza. También considero que vivir con sencillez es bueno para todos, física y mentalmente.

En cuanto a la libertad humana, en el sentido filosófico, soy definitivamente un descreído. Cada quién actúa no sólo bajo el impulso externo sino también de acuerdo con la necesidad interior. La frase de Schopenhauer: un hombre puede hacer lo que quiere, pero no querer lo que quiere, ha sido una inspiración para mi desde mi temprana juventud, y un continuo consuelo y un infalible manantial de paciencia frente a las penalidades de la vida, las propias y las de los demás. Este sentimiento caritativamente mitiga el sentido de responsabilidad, que fácilmente se vuelve paralizante, y nos evita tomarnos demasiado en serio a nosotros mismos o a otras personas; conduce a una visión de la vida en la que el humor, sobre todo, tiene su debido lugar.

Indagar después el significado u objeto de la propia existencia o de la creación en general siempre me ha parecido absurdo desde un punto de vista objetivo. Y no obstante cada quién tiene ideales ciertos que determinan la dirección de sus esfuerzos y juicios. En este sentido nunca he visto la comodidad y la felicidad como fines en sí mismos -tal base ética yo la estimo más acorde a una piara de cerdos. Los ideales que me han iluminado en mi camino y que de tiempo en tiempo me dan nuevos bríos para encarar la vida de buena gana han sido la Verdad, la Bondad y la Belleza. Sin el sentido de compañerismo con hombres de mentes afines, de preocupación con el objetivo, de lo eternamente inalcanzable en el campo del arte y la investigación científica, la vida me habría parecido vacía. Los objetos ordinarios del esfuerzo humano -propiedades, éxito social, lujo- siempre me han parecido despreciables.

Mi apasionado sentido de justicia y responsabilidad sociales siempre ha contrastado singularmente con mi declarada libertad de la necesidad de contacto con otros seres y comunidades humanas. Voy por mi propio camino y, de todo corazón, nunca he pertenecido a mi país, a mi casa, a mis amigos o incluso a mi familia inmediata. Frente a estos lazos nunca he perdido un obstinado sentido de desapego, de la necesidad de soledad -un sentimiento que crece con los años. Se es agudamente consciente, y no hay pena en ello, de los límites de la posibilidad de mutuo entendimiento y simpatía con las criaturas de uno que están al lado. Tal persona sin duda pierde algo en el camino de la genialidad y el buen ánimo; por otra parte, es ampliamente independiente de las opiniones, hábitos y juicios de sus cercanos y evita la tentación de elevarse sobre cimientos tan inseguros.

Dejemos aquí la traducción. Con esto basta.

Estas palabras son la verdadera literatura motivacional. Estos son los textos que al leerlos te cambian la vida, los textos de verdadera superacion personal. Leer a alguien que piensa así, que vivió así, coherente con sus ideas, vivir una vida sencilla, basada en los ideales de Verdad, Bondad y Belleza, sin olvidar nunca que eres una parte viviente del tejido humano pasado y presente, que te da y al que has de dar.

Por eso mismo, doy gracias al mequetrefe anónimo que compuso un mentiroso textículo para manual de tiburones, cerdos y halcones obsesionados con la competitividad y las ventas, atravesándole el nombre de Einstein. Me hizo revisitar las palabras de un hombre sabio, digno y responsable, es decir, verdadero, esa voz de verdad que da aliento en la hora más negra de la desesperanza.

Cuando Perro Líquido desapareció, el Pez Soluble susurró a la Galleta Blanda: “¿Hueles el mentol?”

Este no es un monólogo

•20 junio 2009 • Dejar un comentario

Aló, aló…Probando… Probando… cebemos el carburador… ¡Contacto! Muy bien, despegamos.
Ya navega por los aires este blog, ejercicio de terapia para descansar las enrojecidas orejas de mi novia, mis amigos y de quien se pone enfrente cada vez que alguna obsesiva reflexión crece tanto que la lengua, acurrucada como gato allí en la cavidad bucal, se levanta, estira las patas, se eriza, arquea el lomo y se vuelve serpiente enredadora de sonidos vocales y consonantes. Gracias a la maravilla de la tecnología y la igualitaria sed de democracia del hombre, ¡cuento con un gritadero personal!
Mmmm… ¿pero qué es esto? El Gran Dios de la Doxa que reside habitualmente en Universoblog me visita, todo color y pompa, exigiendo oro, incienso y mirra.
Rajá perro, digo como habría dicho Cortázar. Rechazo ídolos falsos, mejor Pazuzu que tú. Prefiero tratar con Sofía; esquiva y sobria, pero confiable.pomme

Salud pues, a los espíritus que guían este aparato de navegación bloguero, y que la travesía sea de valor no por su destino, que es incierto, sino por el recorrido, que es lo que importa. Salve Magritte, tu pipa y tu gran manzana. Salve Buñuel, Dalí y Perro. Salve a todos los surrealistas de ayer, de hoy y del futuro, cobijados de la lluvia de fatídicas “realidades” contemporáneas bajo ese paraguas agujereado, metafísico, hecho de imaginación, sueños, inconsciente, arquetipos, mitos, pesadillas, enteógenos, símbolos, espiritualidad, asombros, tulpas, demencia, estados alternos de conciencia, y conciencia, mucha conciencia.

…y así, la pequeña neurona se quitó los calcetines.

 
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